Para asegurar el suministro de medicamentos y garantizar el reembolso de gastos a derechohabientes, beneficiarios y población sin seguridad social en casos de falta de disponibilidad, los legisladores del PAN, PRI y PRD propusieron una iniciativa conjunta para modificar la Ley General de Salud.

Contrarrestar propuestas del gobierno federal que consideran “absurdas e ineficaces, como la creación de una Megafarmacia” que, según un comunicado de prensa, no solucionará el desabasto y aumentará los tiempos de entrega de medicamentos, es la meta compartida por los legisladores Laura Barrera Fortoul, Éctor Jaime Ramírez, Ana Laura Sánchez, Frinné Azuara, Marcelino Castañeda, Leticia Zepeda, Martha Estela Romo, Mariana Nassar, Vicente Verastegui Ostos, Juan Carlos Maturino, María del Carmen Escudero y Mariana Mancillas, quienes suscribieron el documento en cuestión.

La obligación de suministrar el tratamiento de forma oportuna, permanente y constante, de acuerdo con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, recae sobre el Estado. Es esencial considerar el estado de salud del paciente y sus necesidades médicas y clínicas, al ser especialmente crítico en padecimientos donde el éxito del tratamiento depende de la adecuada toma de medicamentos. Cabe destacar que en situaciones de interrupción del suministro, las autoridades responsables deben reintegrar al quejoso los gastos erogados.

“Nos sumamos a la iniciativa del Diputado @ectorjaime, para garantizar el abasto de medicamentos, cuando lo necesites, en caso de que tengas que comprarlos el gobierno tendrá que reembolsarte.
Para la Coalición Legislativa #PRI, #PAN #PRD, la salud de las y los mexicanos es prioridad‼”, publicó en redes sociales Barrera Fortoul.

Tras la aprobación de la reforma y su entrada en vigor, se otorgarían 90 días a los prestadores de servicios de salud para que implementen los procedimientos requeridos, al considerar las asignaciones anuales del Presupuesto de Egresos de la Federación.

Al utilizar servicios privados o sociales de salud, se activaría el retorno de los recursos, siempre y cuando los insumos para la salud figuren en el Compendio Nacional de Insumos para la Salud. La condición esencial para este retorno es que los medicamentos, dispositivos médicos, requerimientos médicos y clínicos, y demás insumos para la salud sean prescritos o indicados por profesionales de las instituciones públicas prestadoras de servicios de salud.

“Por ideas como la megafarmacia, el gasto de bolsillo de los mexicanos en salud está incrementando, situándose en 38.8% del gasto total en salud. Según datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022 del INEGI analizados por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), un hogar afiliado al IMSS gasta un promedio de 5 mil 350 pesos al año en gastos privados, para adquirir los medicamentos que el sector público no le otorga”, se asentó al recordar que el propio gobierno ha reconocido que en los últimos años se han dejado de surtir 45 millones de recetas.