Ministra de la SCJN devuelve parte de su sueldo y enciende el debate sobre la remuneración judicial.

CDMX a 24 de enero, 2024.- En un acto de transparencia y compromiso con la austeridad gubernamental, la ministra Lenia Batres de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha devuelto parte de su salario, poniendo en el foco público los ingresos de los ministros de la Corte. Este gesto ha desencadenado un debate sobre la remuneración en el máximo tribunal del país y ha revelado que los ministros perciben un sueldo base mensual, además de otros estímulos que suman 792,258 pesos.

 

La ministra Batres, recientemente designada por el presidente, ha regresado 82,963 pesos a la Tesorería, argumentando que su sueldo está «por encima del límite constitucional».

 

Este acto ha sido defendido por el presidente, quien ha comparado el salario de Batres con el de conocidos periodistas, señalando que incluso después de la devolución, ella gana menos que el presidente.

 

Los ministros de la SCJN reciben un salario neto mensual de 206,948 pesos, libre de impuestos y deducciones. Además, cuentan con seguros de gastos médicos mayores, con una cobertura de hasta 1,050,182 pesos mensuales, que beneficia también a sus familiares directos. En caso de fallecimiento, se ofrece un pago de defunción superior a los 827,792 pesos.

 

Este escenario salarial se da en un contexto donde el presidente ha criticado los altos sueldos de los ministros, que son «muy superiores al del presidente de la República», y ha expuesto los privilegios que disfrutan los integrantes del pleno de la Corte.

 

La iniciativa de Morena para eliminar fideicomisos de órganos judiciales, con el fin de retirar supuestos privilegios excesivos, ha sido aprobada en la Cámara de Diputados y está en análisis en el Senado.

 

El debate sobre la remuneración de los ministros de la SCJN es un tema de interés público, ya que refleja las tensiones entre la austeridad gubernamental y la independencia judicial, así como la necesidad de equilibrar la transparencia y la dignidad de la función judicial.